martes, 12 de septiembre de 2017

Una profe que apuesta a que el conocimiento se adquiere estando, entrando, viviéndolo. "Conociendo el Uruguay Profundo" y el viaje a Bolivia.



 Alejandra Delgado, es profesora de geografía del liceo Shangrilá y Solymar 1 y desde hace 8 años lleva a sus alumnos de viaje tres veces al año para estudiar la materia desde otra óptica, la de la naturaleza, la de vivir la experiencia y le ha dado muchísimo resultado no solo académicamente sino desde el relacionamiento con ellos.




Esta idea de los viajes surge hace muchos años atrás porque como profesora de geografía tiene una formación de salida al campo y como nos explicaba, desde lo físico, a lo social.
Nos cuenta que siempre ha salido con los alumnos de viaje de fin de año y que se fue dando cuenta que lo que terminan recordando de ella como profesora era los viajes, así que decidió que podía hacer algo más con eso.

En el 2009 trabajaba en el liceo de Solymar con 5° año y empezó a llevar a la práctica lo que había conocido a través de sus padres, que habían sido alumnos de Julio Castro e hicieron las experiencias socio pedagógicas acampando en las escuelas rurales, haciendo estudios del lugar y a partir de ahí nacía el “como educar”. Así fue como surgió la idea de hacer un trabajo interdisciplinario, planteándoles a los alumnos y profesores de diferentes materias ir a cualquier lugar del interior, del interior perdido, el “Uruguay profundo” que entusiasma a cualquier chiquilín, un viaje a lo desconocido, para construir conocimiento. Terminaron llevando 18 grupos más un grupo del liceo privado el Liceo de la costa, un total de 221 estudiantes de 5° y 6° año y 21 docentes a Masoller y Tranqueras. Ahí fue el quiebre, el cambio.




Nos cuenta Alejandra - Primero fuimos tres profesoras a los liceos del lugar y ahí nos dijeron que la gente del norte no quería venir al sur, al final terminaron viniendo 160 estudiantes; nosotros fuimos en setiembre y ellos vinieron por el 5 o 6 de octubre y cuando llegamos yo me iba el 20 de octubre con los alumnos de 3° del liceo Shangrilá y Solymar a la Quebrada de los cuervos - El inspector cuando se enteró de todo esto me dijo que estaba demente pero que era muy interesante, entonces me propone que tomara todos los terceros de un liceo e hiciera un programa que, basándose en el programa oficial tuviera dos o tres salidas. Me tomo los terceros en Shangrilá y con el programa Geografía del Uruguay se empieza a formar un equipo de docentes de varias materias, ya que las salidas son interdisciplinarias y van a aprender de todo. Ese año 2010 fue el gran desafío, había que conseguir docentes que entendieran la propuesta, convencer a la dirección, a los alumnos, a los padres y lo más difícil era como íbamos a financiarlo-.

La profesora sigue el relato contándonos que este año para los dos viajes se juntaron 10.000 pesos por alumno, la idea no es que lo ponga la familia sino que se solventa con rifas, alcancías, toda una movida que también compromete a la comunidad y el que da, también es parte del viaje. Hace dos años que también viajan con los cuartos de Shangrilá .



El primer viaje de tres es en mayo que viajan a la Quebrada de los cuervos, Coronilla del cebollati, Valizas y Cabo polonio, este dos últimos más de aventura. El segundo es en setiembre de cuatro días enteros, salen un lunes de noche y llegan el viernes casi a la misma hora de salida, llegando al amanecer a Alur, Bella Unión, Artigas, donde recorren y viven la experiencia del trabajo en una fábrica que es durísimo, por el olor, por el ruido, después van al campo donde cortan las cañas los cañeros, pueden ver como la queman, la cortan, conversan con ellos, todo este aprendizaje que tienen es impresionante, nos explica la docente.

Después de ahí salen para la ciudad de Artigas, casi siempre van a las canteras de Ágata y Amatista, pero ahora no está autorizado el ingreso así que cambiaron el paseo por los talleres grandes de exportación y los talleres chicos que trabajan con gurises en situación de calle y de ahí parten a Minas de Corrales, donde realizan un intercambio con la escuela agraria; también recorren la represa de Cuña Pirú, el cementerio de San Ernestina que está en el pueblo, el cerro del Arbolito que es una escuela rural y está a 70 km de la ciudad de Tacuarembó y que, nos cuenta Alejandra, hace un año que tienen energía eléctrica y que si lo buscás en el mapa lo ves al otro lado de la ruta y no es esa la ubicación, ella lo encontró porque es donde sus padres trabajaron en el año 54. Siguiendo el recorrido, duermen en la escuela y a la mañana salen para la Laguna de los Pájaros donde se entra en silencio y van a los miradores de garzas rosadas y donde tienen la experiencia de como una cigüeñita rompe el cascarón, terminando el paseo haciendo una guerra de barro. Mas tarde visitan, caminando unos tres km a campo traviesa, Chorro del agua fría lugar donde se filmó La Redota, y de ahí a Blanquillo, a las canteras de arcilla donde se enfrentan en otra guerra, esta vez de arcilla y finalizan el paseo en los talleres de mujeres artesanas.



El segundo viaje, en setiembre, lo hemos ido cambiando fuimos a Paso Sequeira, a Chapicui y a Masoller, y este año vamos a repetirlo todo menos las canteras porque está prohibido ingresar, cuenta Alejandra. Lo que se puede trabajar después con ellos es fabuloso, hay que tener la capacidad de escucharlos y como se deriva la clase a otras materias sin quererlo. Da para hilar todo. Les prohíbo que lleven una ficha de observación, porque acá lo importante es el conocimiento que se adquiere estando, entrando, viviéndolo. Por otra parte, ya hace tres
años que vamos con segundo año a Colonia, Miguelete, Conchillas.

El relato de la profesora entusiasma a cualquiera, lo hace tan detalladamente que dan ganas de sumarse. Alguna vez han visto como los alumnos del Liceo están en los semáforos con alcancías, pancartas y globos pidiendo para solventar estos viajes y como no voy a olvidarme de cuando vi la pancarta que decía que se iban a Bolivia, así que obviamente le preguntamos por esa experiencia y nos contó lo siguiente: -“Y en el 2014 decidimos ir a Bolivia, ¿porqué Bolivia? porque es el lugar menos turístico, evitamos lugares turísticos, además de que como punto geográfico es una síntesis de América latina, nos vamos en ómnibus, son 18 días de viaje continuo y ahora lo proyectamos para febrero de 2018. Nos pasamos todo un año juntado la plata. La primer parada es en Tilcara o Humahuaca, y no nos quedamos porque es caro, ya van viendo en el recorrido el cambio de la geografía, cruzamos la frontera y vamos a Tupiza una ciudad minera en Potosí, Bolivia, ahí dejamos el ómnibus y vamos en tour de 4 días en camionetas 4 x 4 y recorremos la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Abaroa donde nos encontramos con lagunas de distintos colores, desiertos, montañas, fumarolas, aguas termales a 5000 mts de altura, pueblos fantasmas, porque es uno de los primeros lugares de explotación minera y dice la leyenda que quien se queda ahí de noche enloquece ya que por la altura muchos morian, tuvimos un pequeño encuentro mágico con la comunidad Achico ubicado a 4500 mts de altura,aislada y peleada con la comunidad de al lado y que para llegar anduvimos 14 hs en esas camionetas. Ahora con este nuevo gobierno tienen escuela y liceo. Cuando llegamos no nos estaban esperando como habíamos arreglado pero nos quedamos igual y fuimos a la escuela, llevamos regalos y habíamos hablado con los chiquilines de tratar al otro de igual a igual, y esa fue la actitud que hizo que nos recibieran tan bien haciendo un bailecito tan lindo, un poema a la pacha mama increíble y nos sorprendieron cuando nos dieron para izar una de las banderas al cantar el himno. Nos enteramos así que tienen tres banderas, la del país, la bandera multicolor de las naciones indígenas que es oficial y la de la provincia. Fue un momento muy fuerte.


Después vamos al Salar de Uyuni en Potosí, Tiahuanaco, antigua ciudad arqueológica, preincaica, al lago Titicaca, a la isla del sol, un destino de gran belleza con terrazas de cultivos y el lago azul de fondo, se hace una caminata a los tres puntos místicos del mundo andino, a la Isla de la Luna donde se preparaban a las hijas mayores de las familias cercanas al inca para morir junto al inca.- No llegamos a La Paz por piquetes, pero llegamos a Cochabamba donde tuvimos un encuentro en un taller con los líderes de la guerra del agua, y después al Parque Nacional Carrasco donde nos quedamos dos días, y de ahí volvemos por Tarija, la ruta del narcotráfico, muy controlada por los gendarmes argentinos. Ahora pretendemos ir a la comunidad Uru-chipaya que mantienen las tradiciones de hace 5000 años atrás y están muy aislados Ese sería el cambio que haríamos.-.nos relataba la profesora Alejandra Delgado.



“Yo había hecho junto a mi esposo la selva amazónica de Perú, y ahora en julio llevé a 15 estudiantes de 15 a 21 años, algunos ni se conocían, pasamos dos días en Lima, fuimos a Iquitos que es una ciudad de la selva que sólo tiene conexión aérea y fluvial al resto del país así que tomamos una embarcación para llegar a una reserva del tamaño de Tacuarembó” finaliza el relato la docente.

Después de una entrevista apasionante y de esas que no querés terminar, nos sigue alegrando descubrir gente en la ciudad de la costa que tiene ganas de trabajar por el otro, que ama lo que hace y que sigue apostando a los jóvenes.



2 comentarios:

silvia real dijo...

Mis FELICITACIONES !!!!, por integrar tu pasión, tu experiencia a la docencia y por hacer de ese espacio de aprendizaje la Vida, esos gurises nunca más olvidan y será transversal a la suya GRACIAS.

juan manuel blanco dijo...

Grande ale!!! Y ojalá que puedan ir aUru-chipaya en 2018.